RAZONES DE SU INTERÉS.
¿PORQUÉ Y PARA QUIÉN?
El interés por resaltar los atributos sexuales
externos, ennoblecidos por el arte de las
culturas más avanzadas, ha alcanzado en la
actualidad, una etapa de exaltación. Por lo que
respecta a la mujer, en cuanto a su empeño de
mejora, la atención hacia áreas corporales
evidentes como la remodelación del seno y
estilización del contorno, tan importantes antes
como especialmente después de la gestación, se
ha desplazado en la última década, producto de
la mayor permisividad general y corrientes de
opinión, hacia partes anatómicas antes
reservadas a la ensoñación artística.
El embellecimiento de genitales externos,
promueve recuperar signos juveniles mediante
relleno o lipo-infiltración de labios mayores y
menores, ajuste o estrechamiento de la vulva y
cavidad vaginal, reafirmando su musculatura, e
incluso recrear la membrana himeneal, a la vez
que corregir desproporciones de labios menores y
clítoris, remodelando su contorno y longitud.
Corregimos también alteraciones congénitas como
ausencia de vagina, cavidad corta insuficiente,
situaciones de ambigüedad o intersexuales con
genitales inadecuados, o las consecuencias de
trastornos endocrinos que pueden manifestarse
con clítoris agrandado.
Se proponen además, gestos para tratar
infecciones que afectan a ambos géneros, como
hidrosadenitis crónica y sinus pilonidal, que
dañan en especial la primera y a veces de forma
masiva, pliegues con pelos como inguinal,
interglúteo y axila.
En otros casos, la intervención pretende
fundamentalmente reparar consecuencias
indeseables de algún padecimiento o intervención
previa, como deformidades y contracturas,
mutilaciones rituales, traumáticas o incluso
quirúrgicas por enfermedad tumoral previa.
RECOMENDACIONES ANTES
DEL TRATAMIENTO EN LA CIRUGÍA GENITAL FEMENINA
Le resultará útil confeccionar una relación
escrita de preguntas para evitar olvidar alguna,
ya que es importante aclarar con el cirujano
todas las dudas que puede albergar acerca del
procedimiento que se va a realizar.
Haga provisión con la suficiente antelación, de
la lista de medicamentos y productos para curas
prescritos
en las consultas pre-operatorias, y disponga de
ropas más amplias que permitan albergar sus
genitales sin
roces, como los posibles apósitos o vendajes que
aplicaremos en algunos postoperatorios
recientes.
¿QUIÉNES PUEDEN SER LAS
CANDIDATAS MÁS IDÓNEAS?
La decisión más oportuna resulta de la
deliberación realista y equilibrada, al exponer
diferentes alternativas, sopesando beneficios
frente a inconvenientes, comprendiendo las
técnicas propuestas, posibles gestos
operatorios añadidos, y respetando la
convalecencia recomendada.
Para obtener los mejores resultados, esta
decisión puede complementarse con la
participación de una psicóloga experimentada, a
la que expresar nuestras expectativas, con el
objeto de obtener un asesoramiento objetivo y
eficaz. Además conformando un planteamiento
multidisciplinar, en los casos que lo requieran,
la opinión del ginecólogo. Cuando existen
trastornos glandulares, la consulta
endocrinológica inicial es indispensable.
¿SE REALIZAN CIRUGÍAS
PARA REORIENTACIÓN DE IDENTIDAD SEXUAL?
El tratamiento integral y adecuado de las
disforias de género, se halla sometido a
protocolos internacionales
(www.symposion.com/ijt/soc-01/index.htm), que
implican períodos de tratamiento preparatorio
tanto hormonal como psiquiátrico cercanos a los
2 años, imprescindibles como etapa previa a
cualquier cirugía definitiva que puede ser
irreversible. Los resultados estéticos
generalmente aceptables, pueden a veces ser
discutibles.
TRATAMIENTOS QUE SE
REALIZAN EN LA CIRUGÍA GENITAL FEMENINA
1. Labioplastia o ninfoplastia: Existen amplias
variaciones tanto en el aspecto como en
dimensiones de labios menores, con
agrandamientos que pueden ser desde el
nacimiento, secundarios a maternidad o por la
edad. Los motivos para su remodelación son
múltiples: incomodidad al vestir pantalones y
prendas de baño, como durante ejercicio o
deporte, e incluso no es infrecuente la
dispareunia de acceso (del gr. dys: difícil, y
pareunos: cópula) en casi el 50% de las
consultantes. Las motivaciones estéticas son
también muy importantes, resultando en elevado
grado de satisfacción cercano al 95% de las
interesadas.
Existen diferentes técnicas, adaptadas al tipo
de excedente de labios menores, que puede
combinarse además con remodelación del capuchón
del clítoris. Las técnicas más idóneas, permiten
preservar de forma natural su contorno y
coloración.
Generalmente se realiza bajo anestesia local
asociada a sedación, en régimen ambulante. El
período de
convalecencia, a adaptar a cada tipo de
actividad laboral, suele ser breve, en torno a 3
días, con revisiones
más inmediatas a las 24 y 72 horas. El reinicio
de relaciones es posible hacia las 4 semanas.
2. Remodelación de labios mayores: El
excedente de tejidos provoca protuberancias
especialmente evidentes al vestir prendas
ajustadas, favoreciendo irritaciones por
microorganismos. Como en el caso anterior, puede
ser congénito, por la edad o maternidad. Su
reducción, mediante reducciones semilunares
internas en su confluencia con los labios
menores, permite ocultar adecuadamente la
cicatriz. Tanto anestesia como convalecencia,
son similares a la ninfoplastia.
3. Lipoinfiltración de labios mayores:
Mediante relleno de tejido adiposo tomado de
localizaciones donde existen excedentes, con
intención de recuperar la plenitud y tono
juvenil, y también como corrección de secuelas
de adelgazamientos masivos o cirugía bariátrica.
Se realiza bajo anestesia local y sedación,
pudiendo asociarse a otras técnicas. Se permiten
relaciones en unas 2-3 semanas. En función de
los resultados y transcurso del tiempo, a veces
se complementa con revisiones del procedimiento.
4. Remodelado púbico de excedentes de tejido
adiposo, con o sin "lifting": El
abultamiento del pubis, especialmente evidente
al vestir prendas, sucede incluso sin existir
sobrepeso, y en ocasiones es secundaria a
abdóminoplastia previa; interfiere con las
relaciones, e incluso en los cuidados de
higiene.
La reducción de su plenitud, de forma ambulante
bajo sedación con anestesia local, permite en
tiempo breve, restablecer una morfología más
acorde con el aspecto femenino. Cuando hay
además excedentes de piel y partes blandas, se
combina con un "lifting" quedando las cicatrices
ocultas en los pliegues más inmediatos.
5. Rejuvenecimiento vaginal: La
maternidad múltiple o el transcurso de la edad,
ocasionan relajación del
tono normal de las estructuras blandas que
conforman el suelo pélvico, de este modo, fibras
del músculo
bulbocavernoso que actúan como constrictor
vaginal superficial, pueden reajustarse para
mejorar la intensidad durante las relaciones. Se
realiza bajo anestesia epidural o general breve,
en régimen de media estancia.
6. Recreación de membrana himeneal: De
forma independiente y ambulatoria, o bien en
relación con los
refinamientos del procedimiento anterior,
algunas mujeres que desean fomentar el aspecto
juvenil de sus
genitales externos, pueden someterse a esta
técnica rápida, bajo anestesia local y sedación.
Las relaciones,
se difieren hasta la 4ª semana.
7. Reducción de clítoris agrandado: El
excesivo desarrollo del cuerpo y glande del
clítoris, considerando
la normalidad del glande entre 3,7 y 10 mm,
puede existir desde el nacimiento, de forma
secundaria a
trastornos endocrinos como hiperplasia
suprarrenal, o ser adquirido por la
administración de esteroides.
Se restablecen sus dimensiones bajo anestesia
general de breve duración, respetando su
sensibilidad,
habitualmente en media estancia matutina.
8. Readaptación de genitales ambiguos:
Los anomalías en la diferenciación congénita de
los genitales externos abarcan un amplio
conjunto de alteraciones, entre los que se
hallan los estados intersexuales.
El tratamiento específicamente personalizado,
permite a estos pacientes armonizar su
apariencia externa,
con su orientación evitando situaciones de
ambigüedad.
9. Tratamiento de agenesia vaginal: En la
actualidad, es posible mediante varias técnicas
de colgajos, tanto de vulva como de vulva y
periné, permitiendo cierto grado de
sensibilidad, pero proponemos aquella que reduce
secuelas en áreas donantes de tejido, además,
sin el molesto inconveniente de incluir pelos en
la nueva cavidad. Como inconveniente menor, se
precisa el empleo de dilatadores durante un
período limitado de 3 meses.
10. Otros tratamientos reparadores: Como
consecuencia de malformaciones congénitas o
secuelas de intervenciones previas, sean por
enfermedades tumorales y traumáticas: quemaduras
y accidentes, o por
mutilaciones rituales, que provocan bridas o
cicatrices en vulva, se puede producir
estrechamiento de la entrada vaginal, e incluso
limitaciones en la movilidad de extremidades
inferiores, repercutiendo en las funciones de la
vida diaria. Realizamos su corrección mediante
el desplazamiento de tejidos sanos combinados a
veces con injertos.
INTERROGANTES MÁS FRECUENTES EN CIRUGÍA GENITAL FEMENINA:
¿En las intervenciones sobre genitales
externos, y más en concreto labios menores y
clítoris, se altera su función o la sensibilidad
erógena?: Las modificaciones transitorias,
que oscilan entre mayor sensibilidad y la
situación contraria o acorchamiento, son
habituales después de la mayor parte de
intervenciones, debidas a la inflamación
inmediata. Transcurrido el período de remisión y
en ausencia de complicaciones, se restablece
paulatinamente la sensibilidad. Otras
alteraciones más duraderas, son infrecuentes.
¿Se produce alguna alteración en la capacidad
urinaria?: Esta función es primordialmente
respetada, con esa intención además de preservar
la región intervenida, en algunos casos
aplicamos una sonda vesical transitoria,
mientras en las técnicas más complejas y
prolongadas, se demora su retirada en torno a
las primeras 48 a 72 horas de postoperatorio.
¿Cuándo se pueden reanudar las relaciones
sexuales?: En la mayoría de técnicas que
remodelan la vulva, deben demorarse al menos
hasta el transcurso completo de las 4 semanas
siguientes. En cualquier caso, su
restablecimiento o inicio dependerá de la
evolución correcta durante el período
postoperatorio.
¿Qué otros inconvenientes puedo esperar?:
En la mayor parte de las remodelaciones de
duración más breve, la inflamación en la vulva
puede prolongarse durante las primeras 2 a 3
semanas; el dolor habitualmente no es intenso,
previniendo su aparición durante los primeros
días mediante analgésicos orales. La presencia
de las suturas que empleamos, de material
reabsorbible con objeto de evitar manipulaciones
y molestias adicionales, suele producir una
sensación de tracción, que generalmente cesará
con la maduración del proceso cicatrizal.
¿Cuándo se produce la reintegración laboral?:
Depende de los procedimientos empleados, y de la
actividad laboral desempeñada. En algunos
tratamientos, se recomienda baja laboral de una
semana. En caso de desempeñar actividades con
esfuerzo físico especialmente intenso, podría
añadirse otra semana.
¿Pueden realizarse varias intervenciones
conjuntamente?: Depende de cada uno de los
problemas a tratar, tanto de su complejidad
individual como del conjunto. Pueden
complementarse siempre después de un detenido
estudio de cada caso particular, remodelaciones
del pubis, con "lifting", e incluso técnicas de
corrección de labios mayores y menores. En
cualquier caso, el proceso inflamatorio se verá
acrecentado, y su resolución prolongada en el
tiempo.
¿Cúal es el seguimiento y cuidados en el
postoperatorio reciente?: La primera
revisión y cura al día siguiente; la
sucesiva, retirando los posibles drenajes hacia
las 48-72 horas, impartiendo recomendaciones
para iniciar, generalmente, el propio lavado y
secado de la región intervenida. Las suturas
suelen ser de material que se reabsorbe aunque
pueden revisarse hacia los 8 ó 10 días.
Entretanto en algunas técnicas, Se recomienda
apósito para reducir la inflamación, además
abstención de actividad deportiva y relaciones
sexuales durante las primeras 4 semanas.
La mayor parte de técnicas, exceptuando las
reconstrucciones más complejas, son de manejo
ambulante, en régimen de Cirugía de día, en cuyo
postoperatorio debe acatarse la abstención de
actividad deportiva y relaciones durante el
primer mes.
¿Se realizan cirugías genitales femeninas para la reorientación
de identidad sexual?: El tratamiento
integral y adecuado de las disforias de
género, se halla sometido a protocolos
internacionales (www.symposion.com/ijt/soc-01/index.htm),
que implican períodos de tratamiento
preparatorio tanto hormonal como psiquiátrico
cercanos a los 2 años, imprescindibles como
etapa previa a cualquier cirugía genital femenina definitiva que
puede ser irreversible. Los resultados estéticos
generalmente aceptables, pueden a veces ser
discutibles.
¿Qué tipos de anestesia pueden ser
necesarios?: Tanto lipoescultura púbica,
como la mayor parte de procedimientos para
remodelación de labios mayores y menores en
pacientes colaboradoras, pueden realizarse bajo
anestesia local y sedación endovenosa o incluso
epidural. En caso necesario se emplea anestesia
general de breve duración.
Técnicas de readaptación o "lifting" del pubis,
rejuvenecimiento vaginal y reducción de
clítoris, preferiblemente bajo anestesia general
de duración en torno a 2 horas, con estancia
matutina y posterior seguimiento ambulatorio.
Otras intervenciones más prolongadas como la
creación de una nueva vagina por carencia
previa, o la readaptación de genitales ambiguos,
bajo anestesia general y estancia hospitalaria
al menos entre 24 y 48
horas.
La decisión definitiva del tipo de anestesia,
corresponde al equipo médico, aunque siempre se
consideran
las preferencias que puedan compatibilizarse con
el acto a realizar, ajustando en cada paciente a
su necesidad individual.
¿Cuáles pueden ser los riesgos en este tipo
de intervenciones específicas?
Toda intervención conlleva unos riesgos comunes
que se consideran generales, otros que dependen
de la técnica anestésica empleada, y finalmente
los específicos derivados tanto del propio
procedimiento como del área tratada.
Riesgos generales: Los inmediatos (primeras 24 a
48 horas), hemorragia, con o sin hematoma
(suelen prevenirse con drenajes), edema o
hichazón (prevención con frío); algunos suelen
retrasar su aparición en
ocasiones hasta tres semanas, como: seroma o
acúmulo de líquido claro, infección local,
separación de bordes de herida (dehiscencia),
pérdida de piel.
Reacciones de intolerancia a material de sutura
o de curas como: adhesivos, antisépticos.
Finalmente cuando exista cicatriz cutánea, pues
aquellas que están confinadas a las mucosas
suelen obtener mejor resultado, puede ser
visible o engrosada, evolucionando al menos
durante los primeros 11 meses.
Riesgos anestésicos: Desde los derivados de
anestesia local (como dolor en área de punción),
menos invasiva frente a epidural, o incluso
anestesia general, con posibles náuseas y/o
vómitos durante las primeras 12-24 horas. La
disponibilidad de medios adecuados en quirófano,
puede revertir complicaciones de mayor entidad
como reacciones de intolerancia a medicación.
Riesgos anestésicos: Desde los derivados de
anestesia local (como dolor local en área de
punción), menos
invasiva frente a epidural, o incluso anestesia
general, con posibles náuseas y/o vómitos
durante las primeras 12-24 horas. La
disponibilidad de medios adecuados en quirófano,
puede revertir complicaciones de mayor entidad
como reacciones de intolerancia a medicación.
Riesgos específicos: Modificaciones de
sensibilidad de la piel y mucosas, habitualmente
pasajeras por la inflamación más reciente. En
algún caso debe considerarse, por la complejidad
del problema a tratar, la posible necesidad de
reintervención, también por la aparición de
complicaciones precoces o tardías como
contracturas de cicatrices, o bien por
insatisfacción con los resultados.
GENITALES EXTERNOS:
RECUERDO ANATÓMICO en MUJER ADULTA
El conjunto de genitales externos constituye la
vulva, que comprende repliegues labiales,
hendidura o espacio limitado lateralmente por
los anteriores, y órganos eréctiles.
FORMACIONES LABIALES
Pubis o monte de Venus: Localizado en porción
más anterior de la vulva, de consistencia célulo-adiposa,
conteniendo fibras elásticas, y limitado
lateralmente por pliegues inguinales. De espesor
muy variable,
dependiendo del tejido adiposo albergado, oscila
entre 2-3 cm en constituciones normales,
mientras en
obesas, supera los 7 cm.
Labios mayores: Pliegues cutáneos, por detrás
del anterior, constituidos por cinco túnicas.
Miden aproximadamente 7-8 cm de largo por 2-3 cm
de ancho, y espesor en su porción intermedia de
15-20 mm.
La reunión de ambos por delante, constituye la
arcada o comisura anterior, más espesa respecto
a la comisura posterior, fina y ahorquillada, y
su declive más inmediato a la abertura vaginal,
fosa navicular.
Condiciones como multiparidad y edad, modifican
su apariencia quedando fláccidos y en actitud
entreabierta perpetua, ampliando la hendidura
vulvar o espacio definido entre ambos.
Labios menores o ninfas: Pliegues
cutáneo-membranosos aplanados, internos respecto
a los mayores, según Testut, de longitud media:
30-35 mm, anchura 10-15 mm, y espesor 4-5 mm,
pero sujetos a gran variabilidad en su
morfología y dimensiones, tanto por la edad, de
este modo, en recién nacidas rebasan a los
mayores, invirtiéndose más tarde; variabilidad
individual, pudiendo quedar ocultos por los
mayores, descender hasta su borde libre, incluso
exteriorizarse, entonces aparecen más
pigmentados; como por variaciones raciales, en
algunas etnias alcanzan 15-20 cm. Sus extremos
anteriores se dividen en hojas secundarias,
constituyendo las que se reúnen por detrás del
clítoris, a modo de inserción con la opuesta, el
frenillo del clítoris; mientras las que se
fusionan por delante, mucho más largas, le
conforman una envoltura semicircular, capuchón
del clítoris o prepucio, repliegue poco
desarrollado en razas europeas, y más acusado en
asiáticas y africanas.
La convergencia posterior entre ambas ninfas,
menos aparente y afilada, al fusionarse con el
labio mayor de
su lado, constituye un pliegue cutáneo
denominado frenillo pudendo de los labios
menores, u horquilla
vulvar, evidenciable en mujeres jóvenes, pero
con frecuencia lacerado en postparto.
ESPACIO INTERLABIAL o
CONDUCTO VULVAR
Los recién referidos delimitan el orificio de
acceso a la vía genital, que en actitud de
reposo o cerrados, se
reduce a una simple hendidura, mientras al
separarse exponen un espacio de 6-7 cm de
longitud, por 20-25
mm de anchura, con morfología de infundíbulo o
embudo, albergando desde delante hacia atrás:
Vestíbulo, área triangular confinada
lateralmente entre labios menores, continuada
por las mucosas del clítoris por delante,
orificio o meato uretral de 3-4 mm de diámetro,
situado 2-3 cm detrás, y orificio vaginal
inferior que adopta conformación ovalada en caso
de maternidad, salvo en los casos en que todavía
existe un tabique mucoso incompleto insertado
entre conducto vulvar y vaginal, denominado
himen, de forma muy variable: semilunar, anular
o labiado, según se halle perforado, oscilando
esta entre dos traveses digitales, y apenas un
mm.
Los imperforados, acumulan sangrado menstrual en
cavidad vaginal o hematocolpos.
También se ha descrito su ausencia congénita
completa. En postparto, pueden persistir unos
vestigios redondeados denominados carúnculas
mirtiformes.
Adyacentes al orificio uretral, se aprecian
sendos abocamientos de drenaje yuxtauretral o de
Skene, glándulas consideradas como rudimentos de
próstata femenina. También a cada lado pero
situación posterior y-lateral, se localizan
glándulas vestibulares de Bartholino, de 12-15
mm de longitud, lubricantes durante la vida de
relación, y atróficas a su extinción.
En caso de infección o bartholinitis, pueden
agrandarse hasta 5 cm.
ÓRGANOS ERÉCTILES
(con capacidad de turgencia o de aumentar su
volúmen)
Impar y medio o clítoris, homólogo al miembro
viril, sujetado por un ligamento suspensorio,
pero carente de
cuerpo esponjoso y completamente separado de
orificio uretral. Compuesto de una porción
oculta: dos raíces o mitades laterales
insertadas en ramas isquio-pubianas, asimilables
a los cuerpos cavernosos del pene,
ascendentes y convergentes en línea media para
terminar en una porción libre cilíndrica, cuerpo
más distal y su extremo o glande.
Sus dimensiones en reposo aunque variables,
según Testut: raíces 30-35 mm, cuerpo 25-30 mm,
y diámetro del glande 6-7 mm. Estudios más
recientes, el primero realizado en 200 y el
segundo en 50 mujeres, amplían la variabilidad
de este último intervalo entre 3 y 10 mm.
Bulbos vestibulares o vaginales, dos formaciones
elípticas, laterales a uretra y orificio
vaginal, homólogos a bulbos uretrales y cuerpo
esponjoso masculinos, cubiertos por fibras
musculares del constrictor vulvar, laterales al
orificio vaginal, de dimensiones normales:
longitud 30-35 mm, anchura 12-15 mm, y espesor
transversal 8-10 mm, e interconectados mediante
venas al glande del clítoris.
Entre los músculos del perineo (conjunto de
partes blandas que cierran la pelvis,
atravesadas por recto, uretra y genitales)
anterior o genital, que contribuyen
especialmente a la función sexual:
Isquiocavernoso, o isquioclitorídeo, de
dirección oblícua hacia delante, se inserta en
raíz del clítoris, con acción doble: provoca
descenso y aplicación del glande clitorídeo
sobre cara dorsal del pene, y comprime cuerpo
cavernoso del clítoris.
Bulbocavernoso, rodea orificios inferior de
vagina y uretra, constituido como estructura
arqueada doble de
concavidad media, con múltiples funciones:
erectora al comprimir vena dorsal del clítoris,
y también
movilizadora, haciéndole descender para
aplicarse al pene, comprime bulbo vaginal y
evacua sangre hacia
vestíbulo, drenaje de glándula de Bartholin, y
constrictora superficial del orificio vaginal
inferior, oprimiendo
al pene. Su contracción espasmódica constituye
el vaginismo.
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